Sábado 20 Julio 2019

¿Le tiene miedo a las BRUJAS?

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La llamada “brujería” que produce tanto rechazo, es “hija” de la alquimia, una antigua práctica cimentada en una disciplina filosófica que combina elementos de química, metalurgia, física, medicina, astrología, semiótica, misticismo, espiritualismo y arte. La alquimia es el arte de la transformación. En términos espirituales, los alquimistas son los primeros brujos de la historia porque ellos debían transformarse a si mismos antes de transformar los metales.

¿Dónde está el poder de la alquimia? ¿Dónde está el poder de la brujería? Lo primero que habría que señalar es que la realidad, cual la vemos, o la creemos, no existe como tal. Aun cuando no sea fácil de asimilar por la forma en que nos lo enseñaron, la realidad es una construcción personal. Entonces, cada quien puede construir su realidad y por ende, transformarla. Sólo que para la cultura occidental, totalmente racional, cualquier asunto que no se maneje con una mirada científica newtoniana, no es válida. Lo que no se puede probar en un laboratorio, no existe.

Sin embargo, cada vez más la vida “se escapa” de los laboratorios científicos para descubrir verdades que aterrorizan por el sólo hecho de no poderse manejar con la mente. La ciencia no sabe qué hacer por ejemplo, frente a la Física Cuántica, que puede asociarse en gran medida con poderes mágicos o esotéricos. Lo que pasa es que como la ignorancia es atrevida y no logra “probar” los alcances de la Cuántica en un laboratorio tradicional, descalifica sus aportes. Sin embargo los efectos de esta Física están por todos lados y cada vez más es imposible callarla, anularla o invisibilizarla.

Las mujeres ante el aplastante poder masculino cimentado en la razón, a través de miles de años de discriminación y opresión, encontraron en la intuición (muy propia de la energía femenina) una válvula de escape y de sobrevivencia. La alquimia es entonces milenaria, científica y respetable. Al ser la única manera como las mujeres intentaron “zafarse” del dominio y poderío masculinos en épocas oscuras de la historia – Edad Media, Inquisición- la brujería fue condenada y perseguida. ¡Aterrorizaba! Era muy peligroso descubrir, despertar y estimular “poderes” que pudieran equipararse o al menos atemorizar al mundo masculino. La naturaleza de la mujer, intuitiva, ayudó a “estimular” y desarrollar este poder, tan antiguo como la humanidad misma.

La mujer ha sentido entonces, que existen “otros niveles”, otras dimensiones que la razón no reconoce y fue allí donde fundó parte de su poder y su importancia. “Nacieron” las brujas, mujeres audaces, atrevidas y arriesgadas que intentaron sobrevivir con un poder que el hombre ni conocía ni manejaba y al cual le tenía (y le tiene) terror. Ni qué decir de las religiones que condenan y estigmatizan cualquier conocimiento que no pase por sus dominios.

Pero la bruja “nace” como una forma de sobrevivencia y luego de poder. ¡Y ay si lo tiene! Hoy por hoy, afortunadamente, una parte de la ciencia da el vuelco para fortalecer toda esta parte intuitiva (femenina), tan relegada y aceptar que allí también hay conocimiento y sabiduría. La mirada racional es limitada y existen tantas inquietudes sin respuesta racional que llegó la hora de aceptar que hay otra clase de caminos para explicar el mundo.

La bruja (o brujo) logran mirar situaciones que escapan al poder consciente, por su grandísima conexión con otras dimensiones humanas. Sabe percibir, como si fuera una antena conectada con otros planos donde no existen ni el tiempo ni el espacio. Claro, existen charlatanes, abusadores, manipuladores pero también hay personas con una gran capacidad de percepción que logran trascender la tercera dimensión y pueden aportar luces o interpretaciones sobre la vida y el devenir de los tiempos.

¿Existe el futuro? ¿Tiene una bruja la capacidad de predecir lo que está por venir? Más bien habría qué preguntarse si el tiempo existe y si éste no es más que una construcción mental de la tercera dimensión que necesitó en el pasado encontrar constructos para explicarse el mundo.

Hoy, hay maneras de justificar en forma diferente lo que nos rodea y lo que podría pasar. La bruja puede emparentarse, entonces, con las terapistas de ángeles, con Pastores que canalizan y hasta con ciertas disciplinas que pueden deducir lo que sucede y lo que puede pasar.

La bruja no debería atemorizarnos, si no por el contrario, generar confianza. En definitiva, tiene un conocimiento y un poder que puede facilitarnos la vida. Es una alquimista con la facultad de transformación. ¿Quién no quisiera tener ese poder? Los campos mórficos, descubrimiento científico, pueden sonar a tema esotérico o brujeril pero tienen toda una argumentación para “justificar” el trabajo de las brujas y proporcionarle respeto y validez. No, no le tenga miedo a las brujas (o brujos): Son poderosos aliados de conocimientos ancestrales y de conexiones con otras dimensiones. Los niños y niñas de hoy en día “nacen” ya con una capacidad enorme de “conocer” lo que va a pasar.

Por: Gloria H.

 

 

Cada día más nuestro mundo se rodea de conocimientos esotéricos. No está loco, ni es ignorante si acepta esos saberes. De pronto, los retrasados o “ignorantes” son los temerosos para abrir la mente a las nuevas dimensiones que ya nos están tocando.

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