Viernes 19 Abril 2019

Para ser buenos caleños

  • Miércoles, 18 Septiembre 2013 00:00

 

Nuestra ciudad ha mostrado en distintos momentos de su historia que su gente está hecha para grandes desafíos y que lo único que necesitamos es enfocarnos en lo realmente importante y dejar de desgastarnos en cosas que degradan nuestro valor y nos distraen de nuestro propósito de grandeza.

Es maravilloso ser conscientes que nuestro presente es la semilla para el futuro de nuestras generaciones y que ese presente debe estar regido por actitudes como estas:

Servir y no impresionar.
Que lo que hagamos beneficie a la mayor cantidad de gente posible. La forma de lograrlo es hacerlo con amor, esmero, excelencia y absoluta generosidad, pues al intentar impresionar corremos el gran riesgo de no ser auténticos y sumergirnos en la condición del egoísmo.

Construir y no en destruir.
Es fácil ver los problemas y los culpables, para eso no se requiere de un mayor talento. En cambio para encontrar la solución y formar equipos que aúnen sus capacidades para lograrlo, se necesita de mucho valor para atreverse a proponer con responsabilidad alternativas que ofrezcan una salida a cada uno de los obstáculos. El ímpetu es útil al inicio de un proceso, la sabiduría es fundamental para continuar construyendo aquello que deseamos.

Unir y no dividir.
La clave de la unidad está en las palabras y frases que pronunciamos. No aceptemos el veneno del sarcasmo, los prejuicios y los comentarios ligeros que ponen en duda la integridad de otras personas. Que bueno es aceptar que todos somos diferentes y aprender a ver esas diferencias como complemento entre unos y otros más que como elementos de división.

Proactividad y no agresividad
Démonos la oportunidad de mejorar reconociendo nuestros errores y aceptando la crítica seria, argumentada y noble para tener el derecho, no solo a aprender de otros, sino a reconocer sus logros y valores sin sentir que estamos perdiendo, pues al contrario estamos ganando riqueza para nuestras almas y ampliando la visión para un mejor futuro.

Soñar y no temer.
Los seres humanos soñamos todo el tiempo anhelando siempre algo mejor. Aún el mas pesimista es un soñador cuando reconoce que tiene anhelos. Lamentablemente nos dejamos llevar por el engaño de nuestros temores que nos hacen creer que estos sueños son imposibles de lograr.

Soñar es una inspiración divina, que sólo demanda transpiración terrenal llamada perseverancia, pues hacer los sueños realidad es tan solo asunto de tiempo, aprendizaje e insistencia.

Nuestras grandes satisfacciones son producto de haber asumido alguna o todas estas actitudes. La vida misma es la repetición del modelo de la procreación, así que aceptemos el desafío de moldear nuestra existencia para seguir cosechando nuevas realizaciones.

Lo mejor de tu vida, te aseguro, no está en tu pasado sino en el futuro en lo que está por venir, así que adelante.

Todos somos parte del desarrollo de nuestra bella ciudad, por tanto disfrutemosla y sigamos edificando juntos la “Santiago de Cali” que soñamos.

Por: Pastor John Milton Rodríguez

Inicia sesión para enviar comentarios o comenta con tu cuenta de facebook:

Próximos Eventos

No se han encontrado eventos

Revista Impresa

Ultima Edición: Revista No. 43

Abril - Junio

Ver Todas